Déesse

Artista autodidacta, nacida en Friedrichshafen, Alemania en 1954, en el lago de Constanza. Su taller está en Metz, Francia. Después de diversas experiencias profesionales, y a través de sus viajes, es desde el nuevo milenio, que Déesse, decidió practicar sus proyectos de arte.
Las esculturas de Déesse, son una síntesis de las tendencias actuales. Su arte, tiene una influencia inspirada en el “graffiti y la mala pintura”. Ella aplica el estilo Pop, especialmente, el cubismo de colores brillantes, prestados de Brasil. En resumen, un carnaval de colores.
Las inspiraciones de Déesse, pasan por Mondrian, Paul Klee, Malevich, Vasarely, que conocían la familia. Obviamente, no nombramos los múltiples escultores y tendencias en los que se inspira cada día su trabajo.
Déesse, ensalza los cánones de belleza de las formas opulentas, y recuerda el deseo de la feminidad propicio para la armonía. Ella, representa la feminidad, en la escultura monumental, rolliza y voluptuosa. La serie “Beach Heart” por ejemplo, que por sus generosas curvas nos revela maternidad y la cabeza en forma de corazón nos muestra su estado de ánimo. Esta serie, insinúa un sensual baile para expresar su felicidad. Déesse como cualquier artista, vive en su universo particular, a través del cual, expresa su gran sensibilidad.

Sus viajes, e insaciable sed de expresión, le permite desarrollar su magnífico arte.
Ella no deja de sorprendernos y se distingue por sus colecciones:

Baigneuses, Beach Heart, Diva, Happy, Duffy.

Sus esculturas, están fabricadas de resina, polvo de mármol y están pintadas a mano. Déesse, tiene exhibiciones en Francia, en numerosas galerías en Europa y del resto del Mundo. Cada una de sus piezas está realizada a mano, pintada, numerada y firmada. Por esto, cada pieza es diferente, exclusiva, y es imposible tener todas las piezas permanentemente disponibles. De esta forma, se dará cuenta, que tiene en su casa una obra de arte y no sólo un objeto decorativo.